Aldo Alba Juega con las palabras: con la modernidad, con el pasado medieval que nos persigue, con el futuro que nos cerca...

Teoría
-...Las causas de la extinción pudieron haber sido:
Un cambio brusco en la temperatura del planeta,
agotamiento total de los recursos naturales,
epidemias a nivel mundial, elevación de los niveles
de la D-Aletrina, estupidez pura...
Podríamos seguir hablando de teorías,
pero nunca lo sabremos a ciencia cierta.
Explica la cucaracha paleontóloga al
examinar los cráneos humanos que sostenía
en sus patas.
BESTIARIO
Hay un unicornio hecho de hojas de árboles, que pasa to-
da la vida inmóvil. Un día corre sin descanso por los
bosques, su cuerpo se va deshaciendo como un otoño,
al final sólo queda su cabeza tirada en el suelo del bos-
que, boqueando desesperada.
Después se pudre todo.
Hasta el bello cuerno.
Kid Vicius
"¡Calles de mierda! Implantes tan dolorosos como mortíferos, goteantes mujeres que se arrastran buscando un placer efímero y mortal. Pensamientos cruzando la mente a millones de gigahertz. Harto de este paisaje de chatarra y mutilados, harto de sangre", Pensaba el cyborg.
Una mortífera arma de mira láser asomaba de su chaqueta de cuero. Pero ahora iba a ir más allá del encuentro de siempre, estaba dispuesto a perderse en las calles en busca de lo desconocido. Marcó un número en el pequeño celular con su blindada mano de organismo híbrido, e hizo su última llamada antes de enfrentarse a la locura de la obscuridad...
-Bueno... mami... voy a llegar un poquito tarde... sí... ni te preocupes... chaito... besos.
UNA FALLA
Y sí, ahí estaba reproducida hasta en sus más finos detalles: los hermosos ojos color avellana, las torneadas piernas, las redondas caderas, los poemas esféricos de sus senos... Pero eso a él no le servía de nada. Pues ese bello clon de Marylin Monroe tenía programada la misma depresión que la original.
Llevaba llorando y borracha dos días.
LECTURA ATENTA
aprox. 738 d.c.
Necronomicon (Al Azif) de
Abdul Alhazred.
Traducción del griego por Olaus Wormius (Olao Worm)
xxxi, 760 págs., grabados madera,
enc. tablas, tam. fol. (62cm.)
(Toledo), 1647
Lleno de excitación comenzó a leerlo, y pasaron cientos de noches, el tiempo se torció de manera incomprensible, se enteró de los más fabulosos y terribles secretos de la evolución y muerte de seres y universos. Cuando terminó de leerlo, lo que había sido un humano, gracias a una lectura atenta, era una criatura muy diferente; en los rojos ojillos brillaba el fulgor de la sabiduría abismal, en las blanquísimas y agudas garras y colmillos el ansia de carne y sangre, en el obscuro pelaje la vida de las sombras.
Guardó el Necronomicon en su marsupio y con un trotecillo lobuno se perdió en las calles.
Historia muy contada
Y durante un lapso imposible de medir, el cybernauta viajó, libró terribles guerras, usó armas con poder destructivo total, conoció formas de vida sorprendentes, amó a la reina de la tierra gemela.
Agotó nuestra galaxia en busca de nuevas aventuras.
Hasta que se dio cuenta de que el tiempo otorgado por Viajes y fantasías virtuales había terminado.
Pagó. Y salió a las calles a vivir su miserable vida de siempre.





